Escapada a Marruecos

Escapada a Marruecos

Escrito por Xavy

 

Hace unos meses, un poco agobiado y estresado por la rutina y el trabajo,  dos infiernos a los que todos estamos sometidos y sufrimos, decidí hacer un mini viaje de desconexión y relax, por lo que a una especial amiga que tenía en ese momento, la llamaré “S” (por discreción), se lo propuse sin tener un destino claro. Para mi grata sorpresa aceptó y comenzamos a mirar sitios x la app “skyscanner”, y ella fue que por el precio de los vuelos propuso la costa de Marruecos, y yo miré que opciones de hoteles había y descubrí el hotel ideal para dicho propósito, así que ya teníamos nuestra escapada a Marruecos organizada y pagada.

Cierto es que no habíamos compartido más de un día juntos, y apenas un par de cenas, pero me dejé llevar por mi feeling y la ilusión que compartíamos en un viaje sin compromiso, a disfrutar de la playa, piscina y relajarnos en un lujoso hotel. Su sentido del humor y su conversación tan interesante me ratificaban en la decisión de tenerla como la acompañante perfecta para ese viaje, en el cuál no faltaría el complemento más importante, sexo y más sexo junto con todos sus prolegómenos, ya que hasta ahora nuestros encuentros hasta la fecha habían sido muy explosivos y salvajes sexualmente hablando.

Llega el día, preparativos, ilusión, necesidad de escapar de la vorágine, y nos plantamos en el aeropuerto de Barcelona con dirección a vivir nuestra escapada a Marruecos, más precisamente a la costa. Ya en el avión, antes de dormir un poco unas repentinas y viscerales ganas de besarnos nos invadieron, sin reprimirnos notábamos alguna mirada que se clavaba en nosotros, sin saber si era por gusto o envidia decidimos no montar el espectáculo dentro del avión, jajaja.

Llegamos al hotel, y creedme que al verlo todas nuestras expectativas se vieron superadas, el hotel era increíble, luminoso, tranquilo, a pie de playa sin puertas ni barreras, apenas 20 metros de césped separaban la soberbia piscina de esa fantástica playa. A la espera de la habitación porque eran tan solo las 7 am, nos fuimos a dar un paseo en bici y a desayunar.

Relax, playa y piscina

Luego de ya enseñarnos la espectacular habitación a pie de piscina, y comentarnos que el hotel esos días estaba al 10% de ocupación, ideal para nuestra tranquilidad y descanso, decidimos ponernos bañadores y acercarnos a la piscina pero es aquí donde ya empecé a notar que sería un fin de semana muy prometedor. “S” decidió hacer un desfile en exclusiva para mí probándose sus diferentes bañadores para que eligiese yo con cuál hacer la inauguración de la piscina. UUFFF, cada uno que se probaba le quedaba aún mejor, su cuerpo tan sexy y moldeado por el deporte desnudo entre cambio y cambio de bikini ya habían despertado toda mi virilidad. Pues así de excitados nos quedamos para irnos a la piscina para estar susceptibles a cualquier juego.

Pasamos toda la mañana tomando sol en una cama balinesa delante la piscina, baños varios, mimos, besos, alg

una mano traviesa que elevaba nuestra libido hasta que decidimos ir a comer y explorar algún sabor diferente por las especias marroquíes. Luego pasamos a las tumbonas del hotel en la playa, y allí estábamos solos completamente. Dormimos un rato, nos bañamos en las aguas con sus infinitos tonos azules, y ya cayendo la tarde volvimos a “nuestro sitio” delante de la piscina a pedir algo de beber y dar por finalizada la tarde.

“S” comenzaba a acariciarme la pierna con su pie de una forma más sexy y sin esas esas que llevaban formando parte de nuestro día, yo con mi cerveza y ella con su té de jazmín, contemplábamos el entorno y nuestras miradas ya tenían una complicidad más lasciva. En nuestra relajada conversación decidimos que no iríamos a cenar, le dije que nos daríamos una bañera de espuma relajante, y pediría una buena botella de vino tinto al room service con algún tentempié y no saldríamos de la habitación. Para esto es que decidimos nuestra escapada a Marruecos.

Bañera, vino y sexo

Ya en la habitación, “S” se desnuda y yo mientras preparo la bañera con los magníficos productos de LUSH que había traído de sorpresa para la ocasión, y esta era una bomba de baño de sales relajantes de vainilla y canela. Dentro la bañera, “S” acariciaba su cuerpo mirándome, mientras yo elegía la lista de Spotify adecuada y servía las copas de vino que acababa de dejar el servicio de habitaciones, teniendo en cuenta que los ambientes eran abiertos y ella no hizo gesto alguno por cubrir su cuerpo desnudo delante de la correcta y disimulada mirada del muchacho del hotel.

El morbo y nuestro lado exhibicionista estaban presentes. Le entrego el vino a ella, yo sigo fuera de la bañera para hacerle algunas fotos, le acaricio hombros y espalda mientras con sus ojos cerrados suspiraba de placer a la vez que acababa su primer copa de vino. No tardó en dejar la copa y girarse para poner mi miembro dentro de su boca, yo ya excitado por su irresistible piel noto la presión de sus labios en mi glande, y su lengua relamía de abajo hacia arriba toda mi polla. Joder!!, un hilo de baba suspende entre su boca y mi pene hasta que vuelve a engullirla por completo, y eso a mí me pone cardíaco.

Decido meterme dentro de la bañera, morrearnos como si nos deseásemos desde hace días sin poder tocarnos, cojo bien fuerte sus firmes pechos y los apreto, su cara se transforma junto a su mirada, coge mi polla debajo del agua para masturbarme, alternamos el juego de masturbación, y así un buen rato hasta que nuestra excitación se vuelve incontrolable y salimos ambos de la bañera, sin despegar nuestros labios y lenguas del otro, tan sólo para dar un par de sorbos de mi copa de vino, y arrastrarnos de la mano hasta la cama, tumbándonos y abriendo sus piernas para sumergirme en su sexo. Qué manjar, su coño

es mi mayor deseo ahora mismo,  me dedico a comerlo hasta que bruscamente me quita y se abalanza sobre mí para coger mi polla y clavársela poniéndose encima mío, y me cabalga duro, nuestro lenguaje es guarro, y un grito connota su orgasmo. Nuestros cuerpos reemplazaron el agua de la bañera por el sudor.

Aparto a “S” y la pongo en cuatro patas, para follármela fuerte, las embestidas son bestias y noto en sus movimientos que son profundas, arqueo su espalda y la cojo del pelo, alterno apretando su cuello por detrás y sus gemidos son incontrolables, y yo ya estoy en el punto que deseo correrme pero me aguanto para cambiarla de posición y ponerla de lado y seguir penetrándola cogiéndole de las tetas y mordiendo su espalda. Seguimos un rato y cambiamos al famoso misionero, subo sus piernas y echándolas hacia atrás penetro bien fuerte su sexo, apretándolo contra mí en cada embestida a lo bruto

y siento como ese cosquilleo y espasmos recorren mi cuerpo para acabar en una explosiva y placentera corrida. Me rindo a su lado en la cama 5 min, suspiros y risas de ambos, una copa de vino más comentando lo acontecido y a dormir.

Caluroso despertar …

Es por la mañana y la luz que entra por los ventanales que dan a la piscina nos despiertan, pedimos el desayuno para la habitación, y nos acercamos a ese ventanal enorme a contemplar las vistas de la piscina sin gente y calma absoluta, y a un lado el mar.Ventana y cortinas abiertas, yo detrás de “S”, ambos desnudos muerdo suavemente su cuello repitiéndole: “buenos días bonita”… y noto su respiración cortada, y eso me excitó y volví a su cuello pero para morderlo, y en unos segu

ndo estábamos los dos excitados besándonos y tocándonos exponiéndonos a la vista de los operarios y servicio del hotel q
ue transitaban por allí. Sin reprimirnos ni avergonzarnos, todo lo contrario, aún aumentaba más nuestra excitación.  La giré y sin preámbulos la penetré desde atrás y follando de pie  con vistas a la piscina y al personal. Nos vamos a la cama para ella desayunarse mi polla y luego acabar follándomela en cuatro, esperando que en cualquier momento nos tocasen

la puerta con el desayuno conseguimos llegar al primer orgasmo de ese segundo día de nuestra escapada a Marruecos.

Y así, transcurrieron las primeras 24 hs de los cuatro días de nuestra escapada a Marruecos.

Gracias “S”, por unos inmejorables días de relax, risas, y sexo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario